lunes, 24 de mayo de 2010

Donde nos puedan ver

Sigo temblando, sigo pensando en que esa negación solo fue parte de mi imaginación.

No, no me quiero quedar, VUELO, abro las alas para entenderme a mí mismo y saber que todavía puedo elegir mi destino, aquellas lecciones que la vida me tiene que enseñar, pero según mis indicaciones.

Me gusta ser protagonista, dar la de cal y que me busquen, que vayan detrás de mí, que me quieran, que me miren queriéndome quererme, saber que te tengo solo para mi. Sentir, saber que no estoy sólo, sentir que tengo ese apoyo tras mi espalda, que me sostienes, que deseas hacerlo como yo deseo tirarme para sentir tus brazos.

Mis entrañas lloran en ecos eternos pensando en lo que puede no ser.

Desenfocando lo enfocado

Enfoco mi mirada para buscarte entre tanta arena, la de nuestra playa, la de nuestros pensamientos, la de ese beso ilusorio que siempre pensé darte y que tú nunca me dabas. Otra vez la playa, otra vez los besos, otra vez exploto. Enfundo las pupilas en sueño para cerrar los ojos y sentir tal vez, que todo es un sueño. Zas. Tendría que inventarlo para que fuese realidad, tendría que escribirlo para saber qué sentí, te encontraría en el fin del mundo para saber que nunca te hice en mis pensamientos.

Mi voz perderá sus fuerzas al ver tus labios, mis dedos se estremecerán en esa playa eterna que nunca dejará de tener orilla suficiente para tantos susurros.

Sigo esperando ese día.