Estrecho el margen que me persigue. Sigo observando a mi alrededor y camino bastante tranquilo.
Luna, lluvia, amaneceres, ahora mismo nada me llama la atención.
Me encarcelo en pensamientos y prefiero quedarme aquí un rato. Llamen flojito y contestaré, no pienso moverme de aquí por un tiempo.