viernes, 19 de agosto de 2011

Finale

Acordes infinitos que se desplazan hacia el infierno. Desbocado, me debilito con cada nota.



Los párpados se concentran, luchan por resguardarse del calor, sufren, lloran calidamente entre centelleantes ordas de lujuria.

Salto al vacío. Sonrío.

La luz me amenaza con cegarme una y otra vez, pero acierto a despertar bajo esos mismos párpados que me dieron la vida. Ahora sí, luz en la oscuridad, vida desde el inframundo. Caos. Tú.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Es por ti que se...



Es por ti que se que tengo el don para hacerte sonreir.

Con esta frase me da para despertarme un año entero con una sonrisa tras un tropezón.

Haya o no una sombra dibujándo mi reflejo detrás de esa puerta, la canción tiene un significado propio, al menos yo se lo doy, la magia, las alas, el cuadro incompleto...y sigo por ahí vagabundeando.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Plains.



Respiro en la profundidad de la nada mientras leo el "Fin del Mundo" de Murakami. Me absorben sus palabras, el yugo sobre el que se sostienen sus personajes.

Me siento aliviado al soltar el tomo, pero con ganas de vovlerlo a coger. Leo y me alejo un poco más del mundo para llegar a esa atalaya ficticia.

Desaparezco lentamente.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Mi jaula

Una nube púrpura explota sobre mí, me anula.



Me siento perdido en un huracán de mentiras. Mienten, sisean, miento, huyo. Ahora sólo pienso en salir de ese mundo y desaparecer entre la debilidad de mis frases. Se que soy un cobarde que huye despavorido buscando la felicidad en una canción.

¿Algún consejo?

Un hálito nocturno cambia mi rumbo, palabras que sobrevuelan sobre mí sin decirme nada.

No miro a los lados ni confío en mí mismo.

Ahogado en un mar de desiertos inconfesables, pero confesos. No quiero dar marcha atrás, quiero volar y dejarlo todo atrás. Fácil de decir, imposible de hacer. No quiero olvidar, quiero renacer, volver a cambiar las cosas e ilusionarme...

...iluso. Pierdes la concepción del tiempo conforme andas, siempre que lo hagas hacia delante. Muero a pedazos por tu culpa, por mis propios actos, porque no dejo atrás ninguna palabra, incluso cuando dejo la verdad escondida.

Llamadlo jaula, pero vuelvo a esconderme entre canciones, pianos eternos que me desvelan cada noche. Eterna compañía .

viernes, 3 de diciembre de 2010

Mi almohada

Librando una batalla conmigo mismo.

Como siempre, termino cara a cara con las madrugadas y no sé qué decirle.

Mis fuerzas se debilitan, se desvanecen alejándose del frío.

He llegado al punto en el que necesito dequear constantemente.

Estoy algo perdido por las noches, lo reconozco, necesito que la almohada me aporte algo más.

Viernes que me sabe a poco, que me nubla, que me quita fuerzas frente al ordenador.

Recuerdo cada instante de esa noche eterna en la que una banda sonora me acompañaba, a mi y a esos dos protagonitas, a su luna...

Mi cuerpo me pide creer en el autoconvencimiento de estar obligado a hacer algo.

El placer han sido 6 capítulos de Los Soprano. Algo cambia.

Naia, sigues en mi cabeza. Tendré que continuar ese relato alguna fatídica noche navideña.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Tumbado boca arriba en mi propia cama, encuentro un par de calcetines. Están ahí, moviéndose frente a los míos, regodeándose de una felicidad suprema que todavía no ha llegado.

Suspiros, miradas, canciones, escalofríos. Todo invenciones. Una melodía a piano. Siempre la misma. Me desborda, me descontrola.

Supero su armadura, la rasgo, adelanto a pasos agigantados vuelvo atrás. Llego a encontrar esa mirada acordada a dos centímtros de distancia.

Sabes que voy a vencer y te escondes. Escuchas mis palabras y huyes de la melodía que deseas escuchar. Sientes que no tienes donde escapar. ¿Por qué huyes?

Se acabó el chocolate. Necesito sustituirlo: abrazos gratis.

Y si no me despierto, recuérdame todo lo que hablamos.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ofrenda nocturna a la soledad

Breve ofrenda nocturna a la soledad.

Algo de pasta de dientes con sueños. Siempre saben a fresas. Rancias.

Inspiro algo de humo tras la ventana cerrada. Descanso bajo mis párpados con dos guantes deshilachados, negros, sucios, viejos, rotos.

Leí hace poco que alguien era feliz al meterse en la cama, al arroparse, al sentirse cálido.

Esa soledad que se encuentra en una cama al deslizarse entre las sábanas sólo dura unos segundos en un día como hoy.

Prefiero dormir y no pensar en el resto de días, en los que escucho música para olvidar y pensar en cómo despertaré.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Bla...bal



Necesitaba respirar algo después de nueve días ensimismado entre pantallas, silencios, chirridos.

Busco algo de libertad encerrada en cajón, sin llave, a las 12 de la mañana, sí, café sin leche por favor.

Pues eso, algo de aire. Escribo sin más, sin borrar una sola palabra, ni una coma.

Escribo, luego, publico. Ni pienso. Ni quiero. Duermo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

La libertad de vencer

Relaciones humanas enfrascadas en una mirada convexa.

Aparentemente, no entiendo nada.



Jugamos con algo que no llegamos a entender. Reflexionar para no llegar a nada. Luchar para imponernos. Ganar para divertirnos. La libertad de vencer.

Añoro un cúmulo de sentimientos que nunca tuve. No los busco, simplemente los echo en falta porque no los tengo, pero no los necesito, ni los busco.

Se que aparecerán.

miércoles, 3 de noviembre de 2010



Una voz se rinde ante mil miradas. Esos cascos blancos y amarillos pierden a cualquiera. Maldigo cada mirada escondida en ese autobus. Este, ese, aquel.

Es todo a lo que me aferro, cosas que se van para no volver. El desconocimiento me atrae, me grita, me llama...hasta que le cuelgo para centrarme en mis pasos.

Todo se cae. Sonrío bajo una mueca incorregible.

Sigo caminando hacia la nada. A ver si llego ya, joder.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Piano incrustado entre neuronas

No, nunca. Es la respuesta que tras viajar en círculos cerrados, me da la neurona bien cuidada.

Sí, siempre. Intuyes la felicidad y olvidas lo demás por un ente concreto. Sonreir en el instante.

En casa siempre gana el No, nunca. Pienso, vivo, miro las estrellas incoloras por la ventana y pienso que me encantaría evitar que alguien me quite todo eso.

¿Por qué nunca?

¿Por qué no?

A veces mirarse el ombligo es lo más cómodo, pero mis principios me lo impiden.



Una frase me tortura la cabeza. Una locura sin sentido que me hace desgranar millones y millones de significados estúpidos detrás de una conclusión. ¿Por qué lo hizo? ¿de dónde llegó esa idea?

Alejo la maldad con sonrisas de la gente que me rodea, pero a veces no sabes controlarlo y terminas absorbido.

Si me alejo, entiende que veo en ti ese reflejo de agua turbia que necesito cambiar por mi propio bien. Vi el veneno. Me arriesgo a salir mal parado. No es la primera vez. Ni que lo intento, ni que me regalo mensajes crípticos que ni yo mismo recordaré mañana.

El puto piano se ha incrustado en mi cabeza. Que suene otra canción.

sábado, 30 de octubre de 2010

Sepa o no tocar

Sólo entenderé el verdadero significado de la palabra libertad cuando, en mi propia casa, disfrute de la soledad de mi propio piano.

jueves, 28 de octubre de 2010

Till i find u

Nada como un piano para devolverme al mundo irreal. No hablo de soledad, ni de sueños. Quizás no sepa ni de lo que hablo, porque ya dudo del mundo que piso.


El piano me relaja una y otra vez. La misma melodía, las mismas manos sobre el piano.

"Til i find u"

No tengo ni prisa. Tampoco ganas de que llegue mañana, pero el ahora lo disfruto. Ralentizo los segundos en los que descubro sonrisas. Me sorprendo atisbando una de mis labios al escuchar una canción.

Mi sonrisa miente, engaña, pero me ayuda a esconderme. Siempre que pienso en momentos felices, salgo de lo habitual. Creo mi mundo y recuerdo ese instante en el que caminando sólo, se me erizaron los vellos. Todos.

"En ese momento era feliz". Es o que quiero pensar dentro de ...no sé, años.

Y yo lo era en ese pedazo de instante que ahora sigo recordando una y otra vez. Un relámpago cruzó mi sonrisa, milésimas de segundo. Y lo sigo recordando y lo sigo repitiendo tras mi propia mirada ante un espejo.

Cierro los ojos una vez más y me olvido de todo.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Libro y frase al azar: El amor en los tiempos del cólera. Gabriel García Márquez


"Años más tarde, cuando trataba de recordar cómo era en realidad la doncella idealizada con la alquimia de la poesía, no lograba distinguirla de los atardeceres desgarrados de aquellos tiempos. Aun cuando la atisbaba sin ser visto, por aquellos días de ansiedad en que esperaba respuesta a su primera carta, la veía transfigurada en la reverberación de las dos de la tarde bajo la llovizna de azahares de los almendros, donde siempre era abril en cualquier timepo del año".



El amor en los tiempos de cólera - Gabriel García Márquez


[Yurima - River flows in you]

lunes, 25 de octubre de 2010

"Enseña tus heridas y así las curarás"

Tú, y tú, y tú y solamente tú.

Me encanta esta canción, sobre todo, porque no me creo más que una frase.

"Enseña tus heridas y así las curarás"



Me envuelvo en mentiras para contar la realidad. Enseño mis mentiras para curarlas, ahora me doy cuenta.

El tú y tú y tú me mata por dentro.

No existe.

No creo a este tal Pablo Alborán, me encanta su voz, su canción, pero no le creo. No quiero creer, las piedras me pisan y no me esfuerzo por quitármelas. Pesan e intento caminar con ellas.

Me hago daño y muestro esas heridas combinadas con mentiras para curarme mientras intento dejar de escuchar esta canción.