jueves, 13 de junio de 2013

Scegliere

¿Conoces esa sensación, verdad? Sí.

Esa de querer destrozar el teclado a impulsos para trazar una línea y descifrar las palabras escritas para convertirlas en una historia, en respuestas.

No concibo escribir sin inspiración. Música.




Cada canción me suplica. Replico:

Cobardía, Egoísmo, Sensatez, Miedo, Sospecha, Curiosidad, Insististencia, Preguntas, Respuestas, Necesidad, Vacío, Cansancio, Huída.

Me definen las notas musicales. Las notas continúan. Defino. Intuyo:

Salgo del escondite y respiro. Nadie se acerca. Grito. Creía haber gritado antes. Vuelvo a gritar.

Nadie me escucha aunque yo no dejo de escuchar gritos; lo veo en sus miradas. Mis palabras gritan sin voz. Duele igual.


miércoles, 25 de abril de 2012

Alexandre Desplat, un círculo vicioso

Un sonido deslumbra todos mis sentidos, me amordaza. Vuelve el piano estremecedor.

Emociones enclaustradas. Una mirada indestructible descubre mis sentidos sin desvanecerse, pero muere lentamente sin decir una sola palabra, sólo observa y tiñe una madrugada en una luna repleta de significado.

Todo ese deseo queda escondido por otra mirada, por otro instinto, por otra voz.

Siempre queda Desplat. Llegar de la nada a un tumulto de sensaciones disparadas en tonos verdes imborrables. Verde oscuro, verde. Vuelve Desplat, suena el piano que me devuelve a la escritura, que me da vida.

¿Por qué entramos en ese círculo vicioso que nos rodea y nos hace vivir para recordar?

Vivir para olvidar, caminar para adelantar, escribir y reposar ese rumor en palabras para volver a leerlas y recaer en ese paisaje, en esos momentos ya perdidos.

La motivación tiene un sólo camino, acelerar las pulsaciones hasta borrar los sentimientos y dejarlos reflejados para recordarlos. Y eso me hace volver a escribir, a disfrutar de una mirada de 5 segundos reflejada en una canción que llevo meses escuchando. Ya ha encontrado su camino en mi día a día.

Gracias Desplat, tus notas hacen que cualquier imagen merezca su significado.



sábado, 3 de septiembre de 2011

Desire

Cuando vengas a preguntarme quién soy, comenzaré a responderte con una frase inconclusa que será el final de la conversación: 'Once upon a time'




El balbuceo no lleva a nada más que a la compasión. Alcohol, sexo, lujuria. Todo se aleja del instinto que me lleva a ti. Desire.

lunes, 29 de agosto de 2011

Indemne

Débil ante los mil recuerdos que nunca conocerás de mí, indemne ante todo aquello que desprendes.



Tus palabras de disfrazan y me encantaría deleitarte con una frase lógica que destroce todo aquello por lo que luchas. Pero prefiero sonreir y destripar mis adentros en lágrimas de felicidad.

Congestión de almas, de notas musicales que al tan tan se ofrecen para llevarme entre guiones insonoros.

Nadie puede consolarme si sigo firme ante mi día a día. Ya olvidé eso de explicarte el mundo en el que vivo, así que sigamos nuestro rastro hasta encontrarnos en aquel jodido mundo en el que siempre creíste que me mirabas agachando la cabeza.

Shalalalá

martes, 23 de agosto de 2011

Control

"i know that we can change some of the things that are beyond our control"



Escondida, memorizas cada una de mis emociones en una sola palabra. Impronunciable y eterna, aprenderás con ella a controlarme.

Avísame para dejar de respirar. Pensar que puedes hacerlo me aterroriza. Recordar que alguien ya lo ha hecho me devuelve a la realidad.

Me aferro a engañarme otro día más al pensar que nadie lo volverá a conseguir.

Ya estás aquí. No voy a ayudarte, estoy aquí para joderte la vida que quieres robarme.

lunes, 22 de agosto de 2011

Impulsos

Impulsos. Todos esos momentos que ahora recuerdas, refuerzan el poder de los impulsos incontrolables. ¿Merece la pena?



Existes desde que tus ojos me atravesaron el vientre hasta congelarme los sentidos. Dudé, pensé, te observé.

Sabes que hay algo más pero no quieres creerlo hasta que no echas de menos cada segundo evaporado de soledad.

Deberías odiarte porque estás frente a mis labios al no encontrar nada más.

Millones de miradas vacían chocan en mi interior hasta confundirme. La aguja tienta al destino y frena justo cuando te acercas por primera vez. Tac, tac, tac.

Cerraste los párpados y estallé al sentir que nunca quise estar allí, que no existías más que en una idea escenificada en sueños.


domingo, 21 de agosto de 2011

Ma basta cosí

Palabras que nos hacen sentirnos libres. Palabras que no figuran en la realidad que compartes con tu espejo.



"sorridere alla gente senza chiederle
se sia per sempre"

La sonrisa despierta mil dudas. La mentira nunca miente. Buscar sonrisas es como viajar en un vagón vacío, como descubrir que no existe ese más allá en el que despiertas cada mañana.

Lo fácil es mantenerte inerte, observar, callar y no descubrir lo que esa sonrisa, fala o no, esconde tras ella. Me haré unas palomitas, les echaré algo de sal y directamente iré a preguntarte por qué no dejas de mentirme.

viernes, 19 de agosto de 2011

Finale

Acordes infinitos que se desplazan hacia el infierno. Desbocado, me debilito con cada nota.



Los párpados se concentran, luchan por resguardarse del calor, sufren, lloran calidamente entre centelleantes ordas de lujuria.

Salto al vacío. Sonrío.

La luz me amenaza con cegarme una y otra vez, pero acierto a despertar bajo esos mismos párpados que me dieron la vida. Ahora sí, luz en la oscuridad, vida desde el inframundo. Caos. Tú.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Es por ti que se...



Es por ti que se que tengo el don para hacerte sonreir.

Con esta frase me da para despertarme un año entero con una sonrisa tras un tropezón.

Haya o no una sombra dibujándo mi reflejo detrás de esa puerta, la canción tiene un significado propio, al menos yo se lo doy, la magia, las alas, el cuadro incompleto...y sigo por ahí vagabundeando.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Plains.



Respiro en la profundidad de la nada mientras leo el "Fin del Mundo" de Murakami. Me absorben sus palabras, el yugo sobre el que se sostienen sus personajes.

Me siento aliviado al soltar el tomo, pero con ganas de vovlerlo a coger. Leo y me alejo un poco más del mundo para llegar a esa atalaya ficticia.

Desaparezco lentamente.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Mi jaula

Una nube púrpura explota sobre mí, me anula.



Me siento perdido en un huracán de mentiras. Mienten, sisean, miento, huyo. Ahora sólo pienso en salir de ese mundo y desaparecer entre la debilidad de mis frases. Se que soy un cobarde que huye despavorido buscando la felicidad en una canción.

¿Algún consejo?

Un hálito nocturno cambia mi rumbo, palabras que sobrevuelan sobre mí sin decirme nada.

No miro a los lados ni confío en mí mismo.

Ahogado en un mar de desiertos inconfesables, pero confesos. No quiero dar marcha atrás, quiero volar y dejarlo todo atrás. Fácil de decir, imposible de hacer. No quiero olvidar, quiero renacer, volver a cambiar las cosas e ilusionarme...

...iluso. Pierdes la concepción del tiempo conforme andas, siempre que lo hagas hacia delante. Muero a pedazos por tu culpa, por mis propios actos, porque no dejo atrás ninguna palabra, incluso cuando dejo la verdad escondida.

Llamadlo jaula, pero vuelvo a esconderme entre canciones, pianos eternos que me desvelan cada noche. Eterna compañía .

viernes, 3 de diciembre de 2010

Mi almohada

Librando una batalla conmigo mismo.

Como siempre, termino cara a cara con las madrugadas y no sé qué decirle.

Mis fuerzas se debilitan, se desvanecen alejándose del frío.

He llegado al punto en el que necesito dequear constantemente.

Estoy algo perdido por las noches, lo reconozco, necesito que la almohada me aporte algo más.

Viernes que me sabe a poco, que me nubla, que me quita fuerzas frente al ordenador.

Recuerdo cada instante de esa noche eterna en la que una banda sonora me acompañaba, a mi y a esos dos protagonitas, a su luna...

Mi cuerpo me pide creer en el autoconvencimiento de estar obligado a hacer algo.

El placer han sido 6 capítulos de Los Soprano. Algo cambia.

Naia, sigues en mi cabeza. Tendré que continuar ese relato alguna fatídica noche navideña.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Tumbado boca arriba en mi propia cama, encuentro un par de calcetines. Están ahí, moviéndose frente a los míos, regodeándose de una felicidad suprema que todavía no ha llegado.

Suspiros, miradas, canciones, escalofríos. Todo invenciones. Una melodía a piano. Siempre la misma. Me desborda, me descontrola.

Supero su armadura, la rasgo, adelanto a pasos agigantados vuelvo atrás. Llego a encontrar esa mirada acordada a dos centímtros de distancia.

Sabes que voy a vencer y te escondes. Escuchas mis palabras y huyes de la melodía que deseas escuchar. Sientes que no tienes donde escapar. ¿Por qué huyes?

Se acabó el chocolate. Necesito sustituirlo: abrazos gratis.

Y si no me despierto, recuérdame todo lo que hablamos.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ofrenda nocturna a la soledad

Breve ofrenda nocturna a la soledad.

Algo de pasta de dientes con sueños. Siempre saben a fresas. Rancias.

Inspiro algo de humo tras la ventana cerrada. Descanso bajo mis párpados con dos guantes deshilachados, negros, sucios, viejos, rotos.

Leí hace poco que alguien era feliz al meterse en la cama, al arroparse, al sentirse cálido.

Esa soledad que se encuentra en una cama al deslizarse entre las sábanas sólo dura unos segundos en un día como hoy.

Prefiero dormir y no pensar en el resto de días, en los que escucho música para olvidar y pensar en cómo despertaré.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Bla...bal



Necesitaba respirar algo después de nueve días ensimismado entre pantallas, silencios, chirridos.

Busco algo de libertad encerrada en cajón, sin llave, a las 12 de la mañana, sí, café sin leche por favor.

Pues eso, algo de aire. Escribo sin más, sin borrar una sola palabra, ni una coma.

Escribo, luego, publico. Ni pienso. Ni quiero. Duermo.