viernes, 22 de octubre de 2010

Cero

Miento al escribir e imagino que cierro una puerta.

Uno, dos, cero. Otro segundo más y mi cabeza estallaría recordando todo aquello que dejé atrás. El pomo parecía imposible de abrir con los ojos cerrados. Llegué al cero y volví a empezar.

Paré el tiempo en mi cabeza e improvisé una melodía.

Siempre luchando contra ese maldito piano. Cero, cero, cero.



Cambio de instrumento. Cuerda. Abismo. Soledad. Incertidumbre.

Tranquilidad.

El vacío me ayuda a comprender que me agrada mentir.

¿cómo entonces seguir escribiendo?

Miento. Y me encanta hacerlo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

WEAK

No llega a ser un canto de sirena, pero sin haber escuchado nunca uno antes, me dejo llevar. Atrapa mis sentidos con un simple monosílabo.

¡VEN!

No sé cómo manejarlo. El sinónimo más parecido al miedo se acerca a mí, intenta explicarme la situación mnientras mis pasos me hacen caminar. Pierdo el control.

Abro los ojos al fin y compruebo que los minutos me presionan y no sé cómo engañarlo. Me queda un poco lejos, aguantaré, lo romperé con un grito. Necesito agua.

No puedo evitarlo, ¿seré débil?



Cambio de aires, me muevo por las calles de mi ciudad y sigo pensando que estoy solo. Agarros mis frías manos y salgo huyendo por donde llegué. Nadie me observa, soy otra sombra nocturna que camina sin necesidad de responder a sus preguntas. Siempre me acorrala lo mismo.

Dejarlo estar.

martes, 12 de octubre de 2010

Let the sun shine




Horas y horas tras un teclado, escondido, escribiendo, sorteando los rayos del sol para esconderme bajo el imaginario brillo de mi luna.

Viaja conmigo y abandona el día.

Llamo madrugadas a aquel sofá eterno que me susurra noche tras noche para mantenerme despierto. Los personajes de Murakami recorren mi mente, Sí, otra vez.

Dejo brillar al sol para entender así la sonrisa que recorre mis músculos cada mañana. Aparto el pesimismo para encontrar la felicidad. Sigo buscando. Demasiadas sensaciones, nada concreto.

Dejo fluir la canción una vez más.

domingo, 10 de octubre de 2010

Me disfrazo de ti, te disfrazas de mi



"Me disfrazo de ti, te disfrazas de mi. Jugamos a ser humanos en esta habitación"

"Jugamos a ser dos gatos que no se quieren"

"Y las palabras se me apartan, me vacían las entrañas"

"Finjo que no me gusta estar contigo"


Solo es una canción que me hace temblar. Gracias por dejarla viva, así te la pude robar.

sábado, 9 de octubre de 2010

Learning love

Vuelvo a hacerlo. Llueve a través de la ventana, me veo reflejado y huyo. Voy al espejo.

"Learning love"

Apreniendo a querer en soledad, con una imagen, con una canción, con una sonrisa que corrobora que sí, que simplemente asimilas y sabes que sí.

Quizás, ahora mismo, no sea más que eso.

viernes, 8 de octubre de 2010

Acordes soñolientos

Vuelven los sueños.

Observo el reloj pintado en mi mano. El sudor hace resbalar las manillas hasta desentenderse del tiempo. Miro al aire, no hay estrellas. ¿Por qué miro?

Una canción suena en mis oidos. Pienso que todo a mi alrededor puede escuchar aquella sintonía y busco, observo. Te miré creyendo entender quién eras, pero no tenía la menor idea. Eras solo un sueño envuelto en notas musicales.

Soñar.



Aparto la vista de la nada y me fijo en el reflejo obseso de mis ojos sobre el espejo. Te busco y apareces. La ciudad comienza a llenarse de pasos, de sombras, de ruidos que no llegan a cubrir un grito: "do you wish we fall in love?"

Mis labios se cierran y me alejo al escuchar la voz femenina, en el sueño y en la canción. Canto a lo lejos, "why does it feel so alone?"

La música me atraviesa y me arrastra. Vuelvo y te miro a los ojos. Busco pistas para confrontar la realidad.

Cruzo la calle y no veo a nadie. Salgo del sueño y entro en la pescadería. Una guitarra y una nota con tres palabras: "Pellízcate y despierta"

lunes, 4 de octubre de 2010

Escrito en las estrellas



Si está escrito en las estrellas y lo dice alguien, habrá al menos que echarle un vistazo a ver qué y cómo me explica ese sin sentido que me sigue dando vueltas.

Garabateando esquinas de estrellas algo más bajas, que no están en el cielo, pero que gustarían de sobrevolarlo. Trazos de líneas grises. Infinitas. Apenas puedo entender nada.

Sigo escribiendo en una estrella con forma de espiral. Escribo sin entender las palabras que se me adelantan.

martes, 28 de septiembre de 2010

"Y a mí los ojos para ver"



Poco que decir, todo empieza. START.

"Ya no hay vuelta atrás, porque ya no hay lágrimas que valgan"

"Y a mí los ojos para ver"

Ahí voy, con diez mil sentidos instalados en las pupilas, acrecentados por el color de sus ojos, de ese ser invisible que constantemente aparece ante mí sin darme su nombre. Ente extraño que cambias de parecer, acércate y déjame mirarte, que para eso alguien construyó la mirada.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Cambiare rimanendo sempre uguale

"Ho bisogno di cambiare rimanendo sempre uguale
E spesso ho paura di avere paura"



Dar pasos adelante sin dejar de ser uno mismo. Es otra manera de verlo, entenderlo, de volver la mirada al cielo y comprobar que aunque borrosa, la luna sigue contemplándome sonriente.

No dejo de entenderla, solo la miro. Una vez más.

Tenía miedo del miedo a quedarme blanco, a parar en seco y no saber arrancar. Arranqué.

La necesidad de cambiar manteniendome como el mismo de siempre. Balbuceo alguna palabra más pero no llego a entenderla. La idea está en la cabeza. Otra nebulosa. Dejo que siga dando vueltas, por ahora no me molesta.

Toca darle al play de nuevo. Algo habré aprendido.

martes, 21 de septiembre de 2010

Naia

Segundo extracto de Naia, el relato que algún día colgaré. Es otra parte escrita dentro del texto por el protagonista. Ahí lo dejo.



No distinguí el paisaje, no pude contemplar el cambio, la luna era la misma y apenas lo noté. Mi mirada se centraba en aquella forma que sobrevolaba el cielo y por mucho que entrara y saliera de millones de…a quién estoy engañando. Estaba asustado.

Alguien se entrometió en mis sueños y amenazó con quitarme lo único que tengo, la paz de aquel mundo. Una chica alocada, graciosa y listilla con melena rubia y ojos verdes apareció de la nada en medio de la noche para convencerme de que estaba soñando y de que ella estaba allí.

No entiendo nada. ¿Acaso ella también puede hacerlo? ¿Entró en mi sueño? ¿Soñé con otra persona en mi mundo? ¡Si no la había visto en mi vida!

“Te veo mañana, principito”. Tal cual, estas palabras salieron de sus labios ante mi indignación.

La chica amable que me saludo interfiriendo mi visión celestial, se transformó en un punto temporal de odio que no pude reprimir. A pesar de eso, le gustó mi camiseta de las calaveras.

Y después el gato negro. Maldito animal. Ese cascabel monótono y simplón me dejó sin aliento, sin voz. Era el punto de enlace de mi último sueño. ¿Quién es ella? ¿Qué coño hacía el gato allí?

Alguien cortaba mi libertad hasta en los sueños, un ente gatuno se introdujo en mi mente y apareció ayer, aparece hoy junto a una chica…quién aparecerá mañana, ¿mi abuela?

No, aparecerás tú otra vez, Naia.

domingo, 19 de septiembre de 2010

I don't wanna be



Estrecho el margen que me persigue. Sigo observando a mi alrededor y camino bastante tranquilo.

Luna, lluvia, amaneceres, ahora mismo nada me llama la atención.

Me encarcelo en pensamientos y prefiero quedarme aquí un rato. Llamen flojito y contestaré, no pienso moverme de aquí por un tiempo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Ji Yeon. Poner una, escuchar otra.

Sensaciones indescriptibles al escuchar la música de Giacchino. Maravilloso.



Vuelve la bendita rutina. Las ondas hertzianas siguen siendo mi día a día, quiero que siga siendo mi vida, todavía queda un largo camino.

Las paredes de una ciudad, de una facultad, de mi propia habitación.
1. Me quedaré eternamente bajo el brillo de esta ciudad.
2. Vivir esos momentos que sabes que llegarán, esa nueva ilusión un año más, el último. Nuevos ojos con los que mirar y nuevos que descubrir. Nuevas voces a las que acompañar con gracias y guiños.
3. Aprovechar todos esos momentos que la soledad te lleva a compartir.

Y todo ello con amigos, con las personas que comparten su tiempo contigo.

Quizás con más ganas que cualquier otro año, porque sé que voy a saborearlo todo de manera especial.

Sonrio y espero seguir haciéndolo.

Todo vuelve a empezar, vuelve a ser como era y al mismo tiempo, totalmente diferente. El ambiente será el mismo, las personas distintas siendo también las mismas.

Yo, soy y dejo de ser. Cambiamos.

El problema es volver a pensar, descubrir que tengo demasiado tiempo para que la vida me espabile en aquel punto concreto donde quiero seguir dormido.

martes, 14 de septiembre de 2010

Zas, ya, si?, no!



Avanzo a pasos agigantados. La quimera se va enfocando poco a poco, pero freno. Aprendo a volar y el segundo día me corto un poquito las alas.

Sé donde encontar los hielos suficientes para tranquilizarme.

No evito saltar, gritar, demostrar la fuerza que ahora me sobra. ¿y si la guardo?

¿Para qué?

Estallo, entorpezco mis propios pasos, me tropiezo, sigo caminando con una sonrisa y atrapo al aire todo lo que llega. Miradme, estoy escribiendo con una sonrisa.

Demasiado personal, rápido, sin repasar, utópico.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Sueños de Sadot

Necesitaba explotar y el relato me obligó a hacerlo. Esa noche.

Este fragmento es la escritura de mi protagonista, de un tal Sadot. Algo más que sueños.

Un pequeño camino del relato que algún día colgaré




Camino calle abajo y vuelvo a dibujar formas en mi imaginación mientras busco algún sonido, alguna voz.

Otro día más, nublado. Otro día más me pregunto por qué no puedo volar en mis propios sueños. El cielo se me resiste.

Es el séptimo día de esta costumbre escalonada. Siete días empezando donde acabé, siete noches recorriendo callejuelas sin entender nada, no hay quien me de una explicación. ¿Seré yo, mi mente recrea todo esto?

Sombras y más sombras. Soledad. Araño las paredes, escupo sangre, soy real, lo sé. Mi mundo se divide en dos y ambos existen. Días y noches imperfect@s.

24 horas al día despierto. Otra vez con ese tema no, por favor. Reflexiono demasiado aquí y allí.

Recito algo de memoria de Boris Vian y pienso en una canción de Yann Tiersen. La mezcla perfecta. Todo suena en mi cabeza. Llego a mi destino. Otro día más, la plaza está vacía, el banco me espera y la luna sigue inerte esperando su previsible movimiento.

Escucho un cascabel, giro la cabeza y aparece un gato negro. Había visto murciélagos, patos e incluso mosquitos, pero nunca gatos. No me gustan los gatos, paso de él.

Respiro un aire que siento todo mío, un aire puro, siento que pertenezco a ese sitio, que no quiero salir de allí, que la luna me ilumina todo lo que necesito cada miércoles para aguantar una semana más. Ya son muchas.

Suena el cascabel, ahora más cerca. Giro la cabeza y el gato está sentado a mi lado en el banco. Antes de jugar con mi propia suerte, prefiero levantarme que acariciarlo y huyo hacia lo que parece ser el norte. No lo tengo muy claro. Avanzo unos metros, dejo el cascabel y a su propietario en el banco negro y me dirijo hacia el mirador. Desde allí puedo seguir observando el desquebrajar de lo que queda de luna.

Me pregunto si puedo quedarme dormido en mi propio sueño. El aire sopla ahora escalofríos en mi nuca; mejor no jugar con eso.

Pasan las horas y no hago más que silbar canciones. Una banda sonora tintinea en mi cabeza. Pasan las horas y la luna se despide. Pasan las horas y respiro una vez más hasta despertarme.

No. Escucho el cascabel. No, ya estaba despierto. No lo sé.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Deja de escupirme

"Quiero despertarme y conocer esos susurros.
Pídeme más muertes y veré que puedo hacer"

Piensa que la vida no es más que una nube. Luz, sombras, lluvia...chapoteos quizás.

Escribo, Sadot.

Mi propia historia.



Soledad, sí, te hablo a ti, deja de escupirme. Se que no me puedes abrazar, así que no humanices tus gestos. A veces te pido lo que añoro, pero no soy yo, lo prometo,
es mi abandono el que te llama en noches sin luna. Si me buscas me tendrás aquí siempre.

Tu, yo, aquella playa inundada de arena, de vidas apagadas, de sonrisas tránsfugas.

Me alejo del día en el que comprobaré que existen esas alas. Será la noche en la que aprenda a volar, a dar bandazos a mis anchas, a respirar.

Veré los fuegos artificiales de cerca.